Y, entonces te despierta la esencia de la vida...
sobran las palabras cuando nos inunda la melodía del amor.
Tus abrazos mi razón de corazón,
la verdad que nada hay en la vida como celebrar por conocer,
agradecer al crecer.
Poco a poco me voy sintiendo mejor y mejor conmigo misma,
descubriendo mis eslabones perdidos que me separan del fin en si mismo.
Hay algo que diferencia a la Tati de ahora a la de antes...
es el Miedo, ya poco miedo me queda
y, del que soy consciente me alegro porque sé que con la práctica puedo dejarlo de lado,
solo hay uno que me da miedo, el miedo a la especie,
poco a poco también me voy desprendiendo de éste pues he decido optar por el camino de la esperanza,
de la suerte, de la confianza porque ese es el que siempre el universo me ha reforzado.
No tengo derecho ni opción a creer en el otro, aunque siempre hay que ser consciente de que está ahí.
La inocencia no es sinónimo de ignorancia en absoluto,
el inocente es consciente que existe el mal pero elige mirar el bien,
el ignorante no sabe ni del uno ni del otro pero se conforma con lo que tiene.
Esta es mi opinión... quizás a veces soy intransigente y esto lo demuestra la experiencia,
intentaré ser cuanto menos mejor :)
Sin presiones, mucho mejor.
Todos los deseos se desprenden en los sueños para en la vida tomar consciencia real.
La tarde de ayer, sincera y humildemente para mi fue un regalo...
Katmandu no lo dudo, el espejo de la sabiduría.
Cuando me sobreidentifico demasiado con algo, sé que es porque hay algo más que sacar de ello,
además del mensaje objetivo, capté el subjetivo y eso fue lo que me explosionó el alma...
el reconocer las luciérnagas de mi camino
para tornar la mirada hacia el firmamento
justo cuando apareces tú fugaz
haciéndome sentir parte viva y activa de todo este movimiento.
OM MANI PADME HUM
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