lunes, 30 de enero de 2012

Déjame convertirte

En cada uno de tus estados
eres humilde y sencilla,
aunque a su vez ...
compleja y grandiosa.

Tú que eres vida en todos los organismos,
incluso de todas las entidades me atrevería a decir.
Hermosa esencia que quisiste crecer en la Tierra
para dar lugar a todo lo que hoy conocemos.

Te debo la vida y,
posiblemente algún día aunque no quiera
por ti moriré.

Eres madre por encima de todas,
pues nos alimentas, protejes y das vida.
Sino fuera por ti tantas veces no habría sentido feliz.
Aunque no siempre agradezco tu presencia con palabras,
siempre lo hago con el sentimiento que me provocas,
espero que así lo sientas, porque poder tenerte
es la posesión más valiosa que podamos desear.

Ahora, quieren hacer de ti lo que han hecho con cada elemento
pero, por mucho que quieran no podrán, tú eres libre,
siempre habrá un nuevo lugar del que puedas emanar.

Me sorprendiste desde pequeña en todos tus estados,
me encantaba cuando cavaba en la playa y te encontraba,
cuando en verano me empapabas,
cuando llegaba la noche y te encontraba en grandes cantidades...
Me dejas fresca, me limpias, me calmas,
contigo me reencuentro con mi esencia.
Porque tú y todos somos uno,
porque tú permites que seamos uno.

Gracias por presentarte en el mundo de tantas preciosas maneras,
por saber estar en todas las situaciones y circunstancias,
porque todos sabemos que si en algún lado no estás,
será culpa nuestra.

Estás en todos los cuerpos, maravillosas tus maneras,
sabes interpretar de la forma más bella
cada una de nuestras emociones
¿acaso hay algo en el mundo mejor que tú?
y, ni si quiera te respondemos como debierámos,
ni si quiera te respetamos o te cuidamos como merecieras.

Tú que nos haces fluir,
nos empapas de felicidad,
nos haces crecer y reencontranos con nosotros mismos.

Si tú me faltas, nada me queda,
eres mi máxima dependencia,
al comprenderlo y sentirlo de corazón...
ahora sé que no le quiero exigir al mundo nada más,
pues bastante regalo eres tú,
diosa que en todos lados estás,
a ti te debemos la vida y la muerte,
a ti que todo nos has regalado y nada nos has pedido.

 
Namasté, mi diosa Agua de corazón.

One HeartH

No hay comentarios:

Publicar un comentario